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jueves, 22 de octubre de 2009

22 DE OCTUBRE.-

La melancolía hoy es una araña muerta y en su tela abandonada, allí (siempre) en su sitio, se enredan los recuerdos, las polillas de la luz artificial de ciertas desmesuras que enloquecen la locura, la mancha de humedad, los pasos de una lluvia que vuelve con la sed y se va con la mañana.
Llueve hoy por la tarde y no me sobra sol ni mujer que me amerite.
Los zargazos de las olas del mar muerto clavan uña y diente en mi ventana, las noches de tormenta y soledad en las heridas, arden con ardores que asi valen; y el colchón es una balsa de algodón en una playa lejana, mariposa perdida, botellas sin besos, licor, ni despedidas; el último bastión de cierta fiebre y los desvelos.
La noche un obsequio diario, una sorpresa vestida de negro, que aveces muerte trae, ramilletes de vida, valijas, pañuelos disecados lágrimas en salmuera, celebraciones ancestrales, primaveras, invierno sin cuarteles.
La guitarra un destino de cuerdas y madera y un bruto entendimiento de música que suena, suena, suena como un río de cascabeles.
El reloj es una ronda sin infancia, ya que esos territorios las horas eran barriletes de un papel salvaje, perlas de mandarina eran las riquezas, calle de tierra, siesta, crayones rojos, amarillos, arco iris tesoro y mediodía bajo la parra del patio de mi vida.
Te con leche el vino de la casa.
El amor, las pequeñas cortesias, los detalles, el pan, la caravana de hormigas que seguia como un explorador, los inmensos corazones como el sol, los inviernos en familia, la helada con frazadas, la bandera de aquella patria chica sin banderas.
Pero el calendario y la carta cambian con los años y
el whisky como la luna necesaria, y otras banderas libran guerras que no son las mias, y ahora las hormigas pican, pero me queda un puñado de luz que alumbra las cosas en silencio y sin alardes ahora que dan las doce y la pared es tan solo una pared con un reloj y un calendario.
Y yo doy puntual los 29, sin retraso y en el mismo anden de trenes que pasan una y otra vez, a mitad de camino entre un poema inolvidable y el poema que me olvido.

viernes, 9 de octubre de 2009

DEBE SER...

Supongo, sospecho, imagino; utilizo palabras que ni siquiera se bien que sugieren, pero las agrupo, las adelanto diez minutos, luego, cuando me corrijo, las pongo en hora, y supongo, sospecho, imagino, deberían de ser una hora razonable, al menos, para favor de mis intenciones, considerando ellas mi presencia.
Camino la casa, convoco algún recuerdo irreprochable, derribo las paredes reventado la vajilla los vasos y mi sombra.
Sobrevivo a la invasión de la nostalgia, y perduro en mi propuesta de superar este minuto canalla que me impide, supongo, sospecho, me imagino, hacer lo que , sin reparos, dicto lo que late, donde dicen que ya saben, la que creo lo escondió, habita mi corazón, deshabitado.
Me armonizo.
De alguna u otra forma, me armonizo, debe ser asi, y asi sucede.
Despacio sin apremio espero la mañana.
Solo diré, que tenia tantas ganas de tocar esta canción.
Luego, no hay nada.
Me anticipo.
Por error me repito... (Y te involucro).
Deber ser.
(En esta hora incierta, yo dejo testimonio).
Que ganas de volver contigo a la guitarra.

martes, 22 de septiembre de 2009

WHOLE WIDE WORLD (Asi cualquiera)



¿Donde esta mi señorita Pascal?

martes, 1 de septiembre de 2009

NO POEMA.-

En la tinta noche de esta tarde indeleble me disuelvo, evaluo la posibilidad de conciliarme con revelaciones secretas y espejos sostenidos en el aire, con la solidez de una esperanza a temperatura ambiente bullo y cambio de forma.
Indago a mis pulmones, cuestiono al corazón y doy tregua a la nariz, los riñones y la lengua; pido por cada uno de mis dientes, y excomulgo las culpas de las nubes que no llueven, me santiguo por mi pagana sonrisa, y no llamo a silencio a mis silencios.
Erradico toda posibilidad de lamento, pues estoy vivo y sobre mis dos piernas, tengo apetito y paladar, horizonte y madrugada.
Serias y livianas intenciones las mias de estar vivo y reafirmarlo.
Las calles como una sucesion de laberintos ordenados, como una execrable propuesta del orden absurdo de los días y sus secuaces;
entonces yo desordeno todo lo que el todo me sugiere y las regalo a mis antojos sin agravios ni penas, y las doblo en esquinas como doblan las campanas sus latidos.
De un estado a una frontera, de una bandera a un río indomito, de un pais a cualquier patio, sin viento o con tormenta, sin cardinal o brisa breve, sin dos manos o pulso firme igual se mueven los caminos, y asi me muevo yo por estos días, por moverme,
por moverme, asi, sin mas razón que el movimiento,
sin perder un solo verso en el intento,
en el intento del poema que aún no escribo y me camina.

martes, 28 de julio de 2009

MEMENTO MORI.-

Entonces yo no se si fue en Tandil ó en Nueva York, ó en Lisboa para luego por Oviedo por sus calles intentarlo.
Aún yo no puedo saberlo.
No se, si vestido de blanco con (tambien) blanco sombrero, en un cansino caminar, por el rastro te perdia, languido sin pena, tampoco se si era Julio o un frío de Febrero, intuyo que Madrid si lo sabia.
Me preguntaba, como pregunta el silencio, por Plaza San Martín si esperarte en un esquina, buscando en los bolsillos autores sin renombre renombrados, pequeñeces, quizas un chocolate, un tango a contra viento susurrando Buenos Aires.
Por Ayacucho sin alcanzar el cine, es por estos días, una calle mas que nunca alcanza el cine, una calle menos; y Paraguay al ochocientos hace cumbre, y Juncal ¿y que otra calle?, o por Corrientes entre Cordoba y tu rastro de luces sonrie la ciudad; ya no distingo lo claro de lo oscuro si abro los ojos como se abre una puerta, una ventana.
Yo sospecho deberia de haber sido en un viejo bar de Praga.
¿Habra sido en Paris de boina y perfumada?, seguramente con un sutil detalle en el cabello, en un nasal frances en la mirada, oyendo con las manos, dejando señales por doquier en fragmentos, en ramilletes de cinco minutos, en horas continuadas de tarde y media lunas al sol de un fragíl invierno de tu mano.
Entonces yo no se.
No puedo saberlo.
No se si fue en La Plata la vez que nunca fuimos, ¿fue en Rosario rezando un Parana? fue mi en mi casa mirando alguna foto en una mesa de Domingo, (fue la luz de la luna en la ventana en pleno día), y tomando el te mi madre, llegando los amigos, mi hermano, el fuego, el vino como un río de ternura beso arriba; ¿quien estaba? ¿era carnaval?, sentian las guitarras palomas en las manos eso si recuerdo.
¿Es así que sucedio?
Ya no se, pero culpo a esta tristeza inesperada que ya mismo despido sin pañuelos ni bandadas de violines eslavos.
Ya no se donde yo (no) te olvide, no hay forma de saberlo.
No puedo recordalo.

domingo, 28 de junio de 2009

EL CENSOR.-

A Santiago Zambianchi, valiente y poeta, hombre buscando la palabra justa.-
Porque tengo la seria certeza que cuando escribís te juegas la vida.-
Por el arte independiente, acá estamos.

Se asoma, con la cabeza hueca y el corazón vacío, el prolijo censor, correcto, eficaz, y suspira alambres y siembra sombras; trae las manos muertas y tijeras oxidadas ansiosas de elocuencia complice, de sinónimos cobardes preservando la obviedad mas oscura y predecible.
Entonces ejecutan su discurso absurdo, su mediocridad autorizada, su espanto a la carta.
Y la poesía resiste, y arriesga su identidad, la palabra, la lengua y los detalles.
Y da un paso, y no retrocede un verso.
Entonces le ponen precio, la quieren sobornar, provocan la mueca boba y ríen con un terrible gesto incapaz; y la poesía ilesa se proclama, y respira, y se impone y arrasa con la sugerencia frágil de lo plástico, del interés despiadado de los anhelos monos de la monada, de sus deseos pobres, miserables, de la inquietud de rebaño muerto, pero escapa, y se eleva y deja atrás las traiciones irreversibles del poder estéril, de la traición solapada del imbécil.
Entonces la poesía lucha, callada, incubando el grito rebelde y la constante costumbre de resistir y resistir, y a fuerza de acción se impone, a puro verbo, y así nos involucra y nos pertenece, y generosa de luz nos autoriza la intención clandestina, la espera sublevada, y propone una ráfaga de amnesia a la muerte, la mata de irreprochable olvido, y dice destierro, patria, corazón, invierno, reloj, esperanza, y así yo la nombro y la llamo vida.
No puede el censor con la verdad, fracasa.

domingo, 21 de junio de 2009

REESCRITURA.-


A Flopi Mazzinghi.-

"Sé muy bien que ya te escribí ayer, pero ha vuelto a hacer un día tan bello. Mi gran pesar es que no puedas ver lo que veo aquí."

Vincent Van Gogh. (pequeño fragmento, Carta a Theo).-

REESCRITURA.-

La tarde como un carozo rueda y rueda hacia la noche, y una amable luna da sentido al frío y sus detalles.
Una sonrisa tímida esboza la ventana, luego la neblina denuncia un suspiro sin aliento.
La casa a comienzos del invierno irradia una calidez inexplicable cuestionando todos los sentidos, tu nombre haciendo cumbre entre mis cosas,
tu nombre descendiendo sangre abajo, se mueve.
Me relee un viejo libro, dicen que mi padre, mi madre dice.
Una celebración, dos duelos, algunas despedidas, tanto llanto esta felicidad, estos verbos dignos.
Concluye aquel instante, se precipitan diez minutos, acude la sed y no desempaca, y yo no emprendo viajes ni apago las hornallas.
Repaso las fotos y las piedras, subrayo el sol, cierro la lluvia que abrió el día.
Deshojo esquelas, siembro preguntas en mesetas de papel, cosecho un quintal de incertidumbres.
Ferias viejas, la calle colonial de un tiempo detenido, la luz que proyecta un secreto castaño me evidencia.
Te reescribo y así la paz me escribe.

sábado, 13 de junio de 2009

CEREMONIAS INTERIORES.-

El sol en lo alto, el frío en las suelas de mis pasos, la tarde hoy es para mi, caparazón de una tortuga disecada, inmóvil yace su sustancia al alcance de mis manos.
Lenta, casi quieta se sugiere, insinúa su belleza de vísperas de invierno, de señales de hojas muertas, de vida renovada, de dolores imperennes, de sentires y amor en la ventana.
Soy de esta tarde, en mi interior la celebro.
Intimo de olvidos, ensayo ceremonias y afino el corazón apretando las clavijas.
Cambio cuerdas, me abrazo al instrumento, y así le pertenezco.
Me abandono en su madera, como un naufrago en medio del mar, como un viejo a su bastón, así me salvo.
El diapasón del corazón late sus notas.
Y mi canción, diadema hecha de cuerdas y corcheas.
Ofrezco el pan y soy del vino.
Resucito tu oración y me confieso.
Respiro por tres veces, te niego, vuelvo a tomar aire y siembro tu nombre en medio de la mesa.
Me purifico con inciensos de vainilla.
Tengo una corazonada de nuez en el bolsillo.
Un campo de mentas en el alma.
Me impregno de fragancias de hojalatas y vapores.
Tejo sombras y bordo la pared, pongo nombre a todos mis dientes, me abrigo, me cobijo de soledad y de suspiros, anhelo dos minutos de tu voz, la prisa de la noche que hoy me duerme, así me conmemoro de nostalgias, en esta ceremonia de las horas que se mueren sin reloj.
Presiento en la veredas las baldosas flojas de las ruinas de la historia, de todo y la humanidad, entonces vuelvo nuevamente hacia mi mismo, hacia la tierra de la infancia y del camino de mañana todavía no conocido.
Y me recorro, crepúsculo adentro, luna bien abajo en la creciente de la noche.
Bien adentro de lo mio te diviso, en los trigales de mi pecho, una espiga de oro es esta tarde.
Una voz amiga desandando las distancias, recomendado nombres, inundando la lectura de un instante eterno de ocho o nueve letras.
Naciendo los adióses en los partos naturales de las bienvenidas.
Ultimó los detalles, y repaso la postal inalterable de estas horas detenidas.
Ingreso a vivir este minuto posterior,
recién nacido,
después de todo el llanto de vivir,
yo te sonrío.

martes, 14 de abril de 2009

VIGILIA EN MEDIO DE UNA CARTA.-


Carta número uno a la mujer del umbral y la vigilia.
Abril (casi Mayo) de 1648.

A minutos de emprender la noche, la noche mojada.-
(Otra vez no se si es un sueño, ó un sueño es).

Este frío medieval amenaza sin mas argumento que sus vicios de invierno.
Quisiera poder decir:
"aquí nevó anoche y yo me he puesto un polo abrigado y amarillo";
como tu muy bien lo escribes en una de tus hermosas y necesarias cartas.
Así, recordando a Julio.
(Es irremediable, te extraño tanto).
Leo, y releo y me sumerjo en esta cálida sensación:
extrañar puede ser una vieja foto de algunas de las formas de la felicidad, una postal incapaz de perversidad, incapaz de hallar goce en la angustia del otro.
Es recordar a sonrisa desnuda, con el alma con bufanda, con el corazón en pantuflas.
Un romance de estación, de estación sin trenes ni certezas, ni andenes, ni grises veredas, ni azules verdades.
Leo tus poemas y me aproximo a la felicidad de las palabras, me alejo lentamente de la infelicidad de los hombres.
Te debo tantas letritas, veintiocho para ser preciso, incluyendo cuatro de las cinco vocales.
Una montaña nevada, un sol y una rosa del jardín de las cosas.
Un único beso y todas mis mañanas.
Debo lo que le debo a mis sueños.
( dormir o verte despertar)

Dos caras siempre para un mismo espejo.
Un mismo espejo, se sostiene en el aire, se vuelve rostro, se perpetua en la pared.
Este malabarista en una esquina del corazon, esta sortija girando al azar.

(Ya bien sabes que los circos y las calesitas me dan tanta tristeza).

(Te extraño tanto).

Tanto es todo.
Todo te extraño, te tanto todo.
Te tanto te extraño te todo tanto.
Medioevo de mañana, comarca al sol de tus versos.
Y la mujer, y la amiga, y la furibunda compañera, y la poeta, se fueron todas contigo, solo frecuento a la que solo me visita,
( la de los sueños ).
En alguna comarca sin viñedos pero con vino, sin mar pero con marea, con sol pero sin abejas, sin abejas pero con miel.
Solo te escribo desde unos siglos atrás, para que guardes testimonio que espero encontrarte unos siglos mañana.
Solo te escribo porque solo te escribo.
Solo te escribo porque solo es lo que me gusta solo contigo solo con todos solo con sol.
Solo te escribo porque solo es un día mas en medio del tiempo en medio del medio de la distancia del todo.
Solo te escribo porque solo te escribo, porque ya sabes,
Te extraño tanto...

*carta inconclusa, alterada por las circunstancias del viaje y los olvidos circunstanciales.-

jueves, 12 de febrero de 2009

AY !! HAIKU E INTERROGANTES

¿Que fina linea me conduce a ningún lado?
Así consigo que ni el humo busque el cielo.

¿Que de tu sombra en la pared?
Imita lo que no debe y se vuelve.

¿Quien retrasa tu llegada y los detalles?
Un reloj no hace preguntas.
Permanece.

El bello silencio es ese que no callas cuando nombras lo que ocurre sin palabras.
Ahí estas otra vez en la vigilia de las horas que te abrazan.
Eres eso entre los dientes en la boca de la de la noche.
Beso blanco en el perfume de tu nombre, labios tiesos sobre el eco puntual de la mañana.

Tarareo esta cancion por las veredas...

domingo, 8 de febrero de 2009

AMANECE, AMANEZCO Y TE VEO.

Aquí estoy casi al tanto de tu magia, absorvido por la sonoridad de la mañana silenciosa, se que estas allí, casi mirándome clarisima en mis delirios, y tan atinada en mi imaginación que te imagina.

No olvides que te veo, en mi ventana, y en todos los espacios de la luz, yo ya no puedo dormir, es irremediable por estas horas, por estos días, en este siglo ausente de mi amor entre tus cosas, del amor en el aire que trae la maravilla, pero igual te sigo soñando en mis brazos despierto.

viernes, 6 de febrero de 2009

ENTRE DESTELLOS DETALLES

Sobre el techo del corazón incorporo tu recuerdo claro, su rojo tejado bajo el sol de Febrero, brilla en la tarde que atraviesa la ruta de estos días. Estoy aquí, en este momento, un poco volviendo entre destello y detalle, a metros de mi último desvelo, impune y a salvo del crimen de tus ojos asesinos. No soy soldado que sirva para otra guerra, voy por la bala el beso y la bandera, por tus mañanas, tu sed, tus caderas.

¿A que distancia real se aproximan tus placeres de mis sueños, tu lengua de mis ojos y mi verdad de tus deseos?

Reviso espejos por estos días, saco cuentas y no compro diarios, escribo con la persistencia de una pared en el olvido, de una botella en el mar, escucho melodías que no se dejan ver, estoy incendiando las excusas que no encuentro, el tiempo que se pudre por la noche que no llega.

No fallaras, es obvio, eres invencible mujer. Cifrado en la sencillez de no ceder a tus misterios, tus poderes, un hombre sencillo con pretensión de horizonte no puede darse lujos de no jugar a ser inolvidable, de no tentar a los peligros, de no pretender ser la voz en tus oídos, aquí, aquí, aquí y aquí, no me importan los cuando los ahora, los nunca, los siempre, yo solo aquí espero, y aquí existimos, aquí te existo.

Si tu fallas, no esperes que yo lo haga. Hoy soy péndulo y delirio, oscilo entre tus detalles y mis destellos.

viernes, 16 de enero de 2009

RECORDANDOTE.

Me voy despacito, cantando bajito, de todo.
Me voy levemente hoy, solo llevo guitarra y sed.
Me voy de la música al silencio y del silencio a tu voz, para decirle adiós y quien sabe.
Recorro los días venideros solo mirando adelante, y no encuentro los poemas que busco ni a la mujer que los guarda, regreso y retomo la tarea de olvidar lo que no debo ni compro.
Hoy la memoria me tomo por sorpresa, de madrugada, casi con el sol, humeando los clarines, hirviendo con la pava que silba una canción.
Me voy hacia a la noche, solo en silenciosa soledad.
No llevo ni mi sombra, ni luz, ni amarillas improntas.
No llevo espejos, cigarros, tampoco amuletos.
Me voy hasta el fondo, sereno sin lluvia ni luna.
Hoy me voy de mi memoria de ayer para recordarte, hermosa, mañana.



*Oigo tu voz, llamándome,
recuerdos que devuelve el tiempo,
tu voz me nombra y me duele otra vez, yo ya no puedo volver.
Tu voz me nombra y me duele otra vez, yo ya no puedo volver.
Oigo tu voz, llamándome, silencio en el silencio,
y siento que es el vino que me engaña, otra vez, yo ya no puedo volver.
Que es el vino que me engaña, otra vez, yo ya no puedo volver.
La noche es tan amarga y lenta, la zamba te recuerda tanto...
Que cuando canto me olvido, mi bien, que ya murió tu querer.
Que cuando canto me olvido, mi bien, que ya no puedo volver.
Siento tus palabras,
recordándote,
la noche agranda su silencio, y en él te escucho, volviendo a decir:
sin ti no puedo vivir.
Y en él te escucho, volviendo a decir:
sin ti no puedo vivir.
Pero las palabras, como el aire son,
aliento que se vuelve viento,
y así tu amor, con el tiempo, murió, el viento se lo llevó.
Y así tu amor, con el tiempo, murió, el viento se lo llevó.
La noche es tan amarga y lenta, la zamba te recuerda tanto...
Que cuando canto me olvido, mi bien, que ya murió tu querer.
Que cuando canto me olvido, mi bien, que ya no puedo volver.

*Alfredo Zitarrosa.

martes, 6 de enero de 2009

FELICES REYES !!

Para todos aquellos que aun creemos.


JUEGO QUE ME REGALO UN 6 DE ENERO.

Silvio Rodriguez Dominguez.

Hombre que espera a los pies de los sueños soy, a la vera de toda esperanza que ilumine, reposo en mi sonrisa y regalo canciones a los cuatro vientos. Ya escribí mi carta, y ella me escribió a mi en tinta azul profundo. Miro levemente el cielo y espero. Hoy despedí ausencias y otros males, subí y baje escaleras, revise papeles adultos y en los margenes de amarillas hojas escribí tu nombre, florecido en letra imprenta e infantil. Hoy me puse pijama y me vestí niño, mañana temprano habrán pasado los reyes, y ya es muy tarde en la noche para un niño despierto con zapatos de hombre.

Felices Reyes.

sábado, 3 de enero de 2009

YO TAMBIEN SE JUGARME LA BOCA.

A Mr Mester, " flaco, buena suerte en Almagro "

Estrepitosamente desde la mesa, se arroja mi lápiz en caída libre hacia quien sabe que vacío, yo me voy tras él, repleto de marionetas y títeres danzantes, los arrastro conmigo y nos disgregamos en el piso, como un estallido de caspa cósmica, como kamikazes crepusculares, nos encendemos vivos en carcajadas como Bonzos festivos, alocados.
Tengo los ojos llenos de antorchas, los pulmones en alta mar y la nariz alerta, estoy caminando sin red sobre el meridiano de tu cintura.
Hoy soy tiempo y forma, y me adjudico todos los espejos que bebieron de tu luz, cedo las paredes y regalo ventanas para que las enmarquen con tus ojos. Lúdico te muestro las cartas que no me escribes pero recibo. Me apuesto todo a los designios de tus azares. Retrocedo relojes y avanzo suspendido sobre tonos menores. Soy sendero a la luna, lluvia copiosa sobre el húmedo deseo, soy el coral de tu ombligo, soy un monzón estival que te acaricia suntuoso.
Frondoso hoy, en la sombra y en la luz.
Espanto del olvido me vuelvo.
Hoy recurro a las flores y las interrogo, le clavo el diente a la drupa, y ensayo diatribas a los Dioses que me esconden de tu encanto encantado. Diligente cargaría tus maletas y doblaría los inviernos.
Resucito en lenguas muertas y me muero de la risa.
Saldo deudas con tus abecedarios y desordeno los mio. Pienso en tus ojos.
Desfallezco de blanca ansiedad, pero como un cazador (sin balas) disparo tiros al aire y espanto a los lobos. Indago, grito, escupo y me escandalizo.
Alborotado reviso tus señales.
Creo, me confirmo y corrijo los borradores de mi amor.
Ingreso al exterior y me vuelvo a reír inmenso.
Te coloreo mujer.
Te acuso mujer.
Te absuelvo y respiro mujer.
Estallo.
Corro.
Me adeudo de vos, casi en ruinas, pero millonario en esperanzas, me las juego todas sobre el verde en el jardín, hago mis apuestas, entro conclusiones y saco algún fantasma por la puerta principal del corazón. Pienso y sencillamente nada.
Siento, y todo me desborda.
Hoy soy la oración, el rosario, y las plegarias.
Los amuletos y una danza milenaria.
Me consumo.
Vuelvo a llenar mi copa.
Agito los dados.
Echo a rodar mi suerte, me debes el universo y el beso total.
Hoy me juego la boca.


¿ Que juegas tu ?

*Caco Senante y Joaquín Sabina, la dama la dejamos a criterio de la imaginación.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El ENEMIGO.

Se que no son los feriados, ni el tener que afeitarse por la tarde el hastio,
ni la lluvia o el calor de las veredas que transpiran sus vapores urbanos,
no es tu recuerdo sobre la mesa olvidada de algarrobo y almendras, Abriles y meriendas de Domingos,
reviso,
recaigo,
remonto las horas,
desando los días,
y pienso,
no es la puerta entreabierta o cerrada en una siesta desmedida y callada de Diciembre y sus Santos,
no es el prologo triste que antecede navidades y excusas,
excusas y sinsabores con fuegos de artificios, vasos vacios, vicios cargados,
y las fotos con ausencias, y las ausencias con nueces.
Me ausento,
saludo y no parto,
y pienso,
no es un viaje contigo y sin mi,
no son los duelos ni los pañuelos ni las aves sin nido en árboles frondosos y los nidos con hojas
y las hojas con tinta, y la tinta con sangre
y la sangre con sangre de la herida que sangra y me cicatriza la voz.
No son los libros leídos, no son las letras terribles,
no es la canción que escribí ni la canción que me escribe.
Regreso,
te beso,
tropiezo y no caigo,
y pienso,
no es que tan alta la luna, si se me cae se rompe,
no es la fiebre del sol, ni los mareos del mar,
obstinacion de montaña,
los intersticios, la geometria y tus pasos, los fantasmas, tus ojos, tus manos,
no es que se lave la cara la verdad en los espejos,
es la mentira a deshora,
el enemigo y su sombra,
a lo que daré batalla hasta quedar sin sed, sin corazón,
sin aliento y sin ganas,
pero de pie siempre el alma por el pan y la alegría.


EL ENEMIGO.

Con una sola vez en la que el viento diga tu nombre,

mi corazón latirá muy fuerte hasta llegar.

Mientras se detenga el tiempo entre cuerpos,

como arena en las manos, la lejanía dice adiós hasta estallar.

Vuelve y siembra en su vientre una plegaria.

Sube y vuela tu mirada hacia el mar.

Y es que nada, nada detendrá mi amor.

Y hay que impedir que juegues para el enemigo.

Puedo hasta tocar el cielo en el que flotan todas almas perdidas, y mi corazón latírá muy fuerte hasta llegar.

Y si un espejo falso ves, que no responda tus mismas lágrimas, la lejanía dirá adiós hasta estallar.

Oh! regresa y hunde tu cuerpo en esta tíerra.

Sube y vuela tu mirada hacia el mar.

Y es que no hay otra oportunidad.

¿Por qué sólo es esto todo lo que tenías para dar?

Madre de la vida, por favor ilumina a la gente, o todo verdor y creación y tu amor se perderán.

Quieren imitar al sol, que se escapa en espectro dorado, y la lejanía dice adiós hasta estallar.

Vuelve y siembra en su vientre una plegaria.

Sube y vuela tu mirada hacia el mar.

Y es que nada, nada cambiará mi amor.

Y hay que impedir que juegues para el enemigo...

El Enemigo (en vivo), Luis Alberto Spinetta, 29 de Diciembre de 2001, Estadio Obras




lunes, 1 de diciembre de 2008

ENTENDI QUE NO ENTENDIERON.

La Plata, año ocho de la centuria veintiuno.

Al queridisimo Walter, nuevamente gracias por la paz y la belleza.

Entendí que las estrellas no son mías, y que bajo la noche oscura y lluviosa, sin dilema alguno, pude pasear mi sombra, pensando, con una fabulosa sonrisa, seriamente en tu luz.
Entendí que los infames serán siempre infames, y nada mas que eso.
Infamia traen, infamia les sobra, infamia y nada mas.
Nunca serán otra cosa que olvido.
Y aquí estoy yo y los mios para olvidarlos sin concesiones ni pretextos.
Entendí tranquilamente, que tranquilo, (tan tranquilo) me alejo del oxido de los oxidados, y me voy por allí, liviano, como brisa húmeda, como energía total en el aire, luego de una brava tormenta.
Nada me alcanzo mas que tu figura, que imagino, me recorre y me cura de lo que no estoy tan enfermo aun.
Virtud elemental de tus manos.
Ejemplo contundente de tus ojos.
Señal inconfundible y cardinal.
Estoy aquí, y aquí me vine, y aquí me quedo aunque me voy de aquí.
(una y otra vez)
Quedandome en mi, soy un poco yo.
Me quedo hoy en el alma,
¿o me voy hacia la tuya mujer en el eter?
Entendí que no entendieron, y entenderé yo, que jamas querré entenderlos.
Barro tal vez, nosotros.
Ellos seguro, mal augurio.
AQUÍ Luis, para protegernos de todo mal.
Lejos de tanto, cerca de mi
(Y SIN ENTERDER PORQUE TAN LEJOS TUYO).


sábado, 6 de septiembre de 2008

ALGO HAY QUE DECIR.



Caballito,
Buenos Aires. Argentina.

A media cuadra del subte que nunca tomo (con hielo).

Y bueno, diremos por decir no mas, que al menos vuelvo a escribir.
Diremos lo que no decimos.
Diremos que si el buen silencio se sigue replegando acabara por aturdir lo que me queda de paz.
Diremos tantas veces diremos, que volveremos a decir, lo que, diremos, nunca, decimos.
Diremos, la misma poesía antes de dormir.
Diremos, diría yo, que algo hay que decir.
Alguien dice: yo digo todo, diremos.
Alguien dice, yo nada digo. Todos dicen algo, todos creen decir y decir lo correcto.

El poeta de la casa y el libro, de la sonrisa y el sol, de la mujer y la luna, de los hijos y el mar, diremos que dice:

" Nada. Decís que nada digo.
Y yo nada contesto, nada, nada, nada, nadie decimos nada de nada.
Nada habré de decir, nada.
Nada ó todo " .
Todo para que el ser sonría ".
Diremos nada sonriendo.
Sonreiremos todo.
Diremos que el bar nada dice sin ti.
Diremos " otra copa señor ". Diremos quizás la ultima. Quizás la próxima.
Diremos, ¿ como sera mañana sin vos ?
Diremos hacia donde debemos decir lo que diremos cuando no se sabe decir hacia donde van las palabras.
Diremos tantas veces dios, diremos dios tantas veces; diremos enloquecer, diremos dios que locura el otro lado del cielo. Diremos dios.
Siempre jugando a no decir nada de tantas maneras, a no decir todo, a no decir lo que nadie viene a decir. Diremos " silencio hospital " si duele no grites, dijimos " silencio ".
Diremos fuego, viento, marea, amor, drogas, mierda, no, dame mas !!
Diremos por mi culpa, por mi gran culpa.
Diremos game over.
¿ Quien cierra la puerta ? ¿ Alguien tiene que sacar la basura ?
¿ Otra vez llegaron las cuentas ?
Yo me largo de aquí.
Diremos, digamos, todavía queda algo que decir...
Diremos es tarde. Diremos no hay una canción. Otra vez arroz.
Diremos, digamos, NO me digas nada.
Ya sabes, eso ya lo escuche antes.
Diremos, ey tu, ahí en el espejo, diremos, digamos.

Todavía queda algo que decir.

jueves, 4 de septiembre de 2008

SUR.



Al sur del sur, y no precisamente al sur de una manera cardinal.
Estoy tratando de decir al sur.
Al sur del sur, y no precisamente al sur de una manera cardinal.
Estoy tratando de decir al sur.
Al extremo mas insular del corazón. Al extremo blanco, al extremo de todos los extremos.
Al sur de las verdades.
Al sur del sur, en una esquina mágica, donde nunca cae la nieve y el sol suele ser muy frió cuando no estas. Al sur.
Un pino que ya no esta, algunos muertos que se hacen los vivos, la belleza de la mujer mas buena del mundo, la belleza de la mujer mas linda del mundo, la belleza de la mujer que solo se sabe eterna como la luna del sur. Al sur.
Hoy estoy triste y nórdico, acalorado, sin mucho que decir.
Solo quiero pensar en el sur, y viajar mentalmente, liviano, fugaz, como estrellita de Enero, como un silbido de Dios, como la marea y su abrazo de costa.
Al sur.
" hacia el sur hay un lugar "
Pero ahora mismo solo puedo ir a buscar el sueño y soñar con la belleza mas nocturna, mas esperanzadoramente a tiempo, a bailar la danza, a gritar amor, y a estallar verdades.
A decir lo que haya que decir no importe la hora, a volver a bailar, y bailar y caminar descalzo, y caminar temprano, y sugerir, lo que nunca he dicho a los oídos mas exigentes.
La señora noche, su vestido de gala.
El viejo ciprés, y una canción de la infancia.
El tibio vino de mi hogar.
Una mujer, tres partes de hielo, y sin propina la muerte
Rosa de los vientos, veleta ancestral del mundo, brújula de los mares, única estrella en el cielo. Hoy Sur soy al sur de las cosas.
Hoy tristeza despeña un corazón de montaña.
Hoy nieve que quema el calor de los témpanos
Hoy Sur soy.
Hoy retomo la mineral ruta de la esperanza, y por una ventanita de noche, un solcito precioso, un solcito dorado, un solcito vital me incendia, me afiebra ESPERANZAS...

PD: " yo no te pido que me bajes una estrella azul, solo te pido que mi espacio llenes con tu luz "

Yo no te pido.
Pablo Milanes.

martes, 22 de julio de 2008

ESTADO GRAMATICAL, CON AGUDO CUADRO DE FE POETICA.



Sustantivo cotidiano, suma de los días, del mañana y del ayer,
vuelvete verso y beso,
predominame.

Preposicion y nombre,
preterito que es, de lo que aun no se fue, presente e imperfecto,
no me conjugues en el hastio y en el unimembre olvido.

Llename de fecundas oraciones mis venas de renglones tensos.
Corazón de predicado, sujeto visceral.
Punto y coma de la dicha,
encomillame "ironia", dos puntos: sinceridad.

Mayuscula y sentimiento del nombre propio del amor.
Minusculo odio en imprenta y sin rencor.
Dame letra, lengua y aire.
Musica y silencio. Noche y tinta, tinta y sol.

Infinitivo, finitud.
Hoja en blanco del otoño, crepitud.
Dame letra, dame luz, dame la sintaxis de las horas que se van.
Dame mas. Mas por menos, menos mas.
Dame las tres letras de la palabrita paz.

Me dormire con mi poema.
Escribire por encargo lo que nunca nadie pide.
Resolvere en el calendario silencioso de los días, cuanto tiempo dura un dia sin tu matinal caricia.
Me caere de las semanas, y trepare cada tres veces, a la luz de tu ventana que se enciende en los reveses claro/oscuros de los meses.
Rimare mi rima ingenua.
Como la suerte y la muerte se consuelan con no verte.
Rimare mi rima ingenua.
Rimare una y mil veces.
Como rimo con la luna,
con el mar, la sed, tu nombre, con la lluvia, con los montes, con los recodos del cielo, como rimo con tu cuerpo cada noche que te sueño.