lunes, 10 de agosto de 2009

PRAGMATISMO.-

A la montaña la llame paciencia y paciencia tuve para en la urdiembre que dibujan los ríos del destino escribir el secreto de la tarde, perseguir gaviotas en los sueños, caballos salvajes en la fe, y un indomable sentimiento en la pradera entre el ombligo y la garganta; y en las orillas de los días, a la luna taciturna inquietarla de canciones sugería mi guitarra, (y fuego al sol hielo a los vasos), milenaria percusión a los buenos corazones.
Y dije corazón que estas pensado cuando sientes.
Al pasado lo llame pasado y a la historia recuerdo de las cuestas ripiosas de la vida, dije fuego eres al fuego semejanza; umbral a la esperanza, vino a los besos, besos al pan y al sacrificio de la boca de tu boca.
Llame santa a mi madre, necesidad llame a las revoluciones en cualquier esquina, utopía a todos los patios revolucionados, y papá llame a mi padre.
A la ruta camino le dije, absurdo a los relojes, temor a las cadenas.
A los dragones los llame a los gritos y a mis gritos los llame leones, los llame con las orejas y los ojos cuando tuve que llamarlos sin que nadie escuche.
Alimento le dije a la poesía, felicidad a los cuentos de mi infancia, milagro le dije a la noche desnuda y femenina, árbol yo le dije al árbol, hijos no lo he dicho todavía.
Cirugía le dije al pensamiento, al amor, le dije valentía.
Adiós te dije a ti.
Así.
Así nombre a la despedida.
Como nombro yo lo mio, incapaz.
(con pragmatismo).

sábado, 8 de agosto de 2009

SANTA LUISA.-

A Elida Luisa Torre de Arana, mi tía. (la nuestra)

Entonces en esas noches en que me quedo en silencio y repaso las horas como si fueran papeles de un libro interminable, tu nombre me asaltaba con su presencia de luz, de solida luz librando las dudas y los momentos de incertidumbre mundana.
Aun me asalta, y lo agradezco.
Y tu figura universal, y tu vos de futuro, y tu conviccion vasca por esposa de un hombre ferreo, bueno, idealista, me volvia un niño bendecido de siesta, jamón, queso y permisos subversivos que mi madre cedia a tus honores.
Aun cede.
Y a mi, que me cuesta tanto todo, me salia tan facil decirte que te amo.
Te amo.
Mujer padre.
Mujer lucha caprichosa.
Mujer dueña de lo mio.
Asi sera, yo lo sentencio sin leyes ni siquiera sugerencias.
Te debo la insolencia, algún que otro prejuicio y el irremediable compromiso de tratar de ser mejor persona; de todas estas deudas los saldos ya se saben.
Coleccionaste novias y cariños invencibles.
Los sueños que no cumplo, en tu mesa de luz esperan su destino, y en la busqueda obstinada de la felicidad, ofreciste sobradas razones que se parecen a la vida.
Eres ese detalle irremplazable, eres de mi sangre, y eres de mi hermano el angel gurdian cuando de la mano paseamos los infiernos en oferta de todas las esquinas.
Luisa, sustancia de mi fe, de mi lucha religiosa por no percudir la historia que aprendi, y me falta tanto pero tanto todavia; la decente obligacion de seguir aprendiendo, lo que con un gesto de tu cuerpo nos abraza en tus herencias.
Tuyo.
Mis respetos mi fe y todo el gobierno de un cariño sin bandera.
José.

jueves, 6 de agosto de 2009

MI AMIGO EL POETA.-

Don Acevedo Diaz, intensidad, detalle de sus letras, un verdadero honor.

MI AMIGO EL POETA

¨Alabado sea el amor, aunque sea necesidad¨.
Silvio Rodriguez


Tomando en cuenta la frivolidad
del entorno,
se podría decir
que su hidalguía bebe en esas aguas
pero sale invicta de
toda mugre
a fuerza de ternura
esencial.

En el vaivén de los días
suele perder el paso
y
cuando descarrila
le nacen palomas en cada dolor,
trivialidades y siluetas
de mujeres inconquistables ;
melodías clavadas en lo sólido del mar,
ejecutadas con la desesperación
de lo que alcanza.
Pero están ahí.
Y está bien.



II


Recuerda todo mi amigo,
y lo traduce en abstracciones lúdicas
cargadas de polen y azúcar.
Y está bien.
Con el tiempo he llegado a comprender
que su lírica no escapa de nada,
más bien, se puede decir,
busca todo.
Eso es muy parecido al estilo.



III


Jamás nos ponemos de acuerdo :
Donde el sentencia jazmines
yo veo ecos ;
donde el lame piel
yo encuentro precipicios ;
donde el enciende el fuego
yo preño la brisa de lluvias ;
así hasta la hermandad.
Y en esa espiral
de desencuentros
logramos desplegar
el mapa intrincado del
cariño.
Monos sedientos,
sabemos buscar ríos
donde juran los oficiales que sólo
reina el asfalto ;
sastres del alma,
sabemos cantar lo que acaricia
sin elogiar sangre derramada.
Raspados contra la realidad
nos defendemos
sembrando
en el vientre de los
días
pupilas cargadas de años,
convite y
hermosa paciencia.
Cuando fallamos al mismo tiempo,
mi amigo Poeta y yo,
se puede decir, sin jactancia alguna,
que se produce el
milagro.



IV



Hemos hachado guitarras juntos,
y nos hemos sabido mirar con la
conmoción de quien nada sabe
de nada.
Amén.



V


Tras la pausa del día,
camina por el lomo de la noche
haciendo del absurdo una plegaria.
Calla por cansancio
Para después volver a
embestir
contra la campana de lo
impuesto.
Y aunque exuda dogmas y convenciones
corrige esas inmensidades
con el perfume
del que da y olvida.
Caballero sin memoria.
Despojado hasta la tiranía.




VI



Yo lo veo pasar
y lo santiguo de buena suerte ;
le deseo mil victorias
para que ría sin rejas,
le deseo mil derrotas
para que aprenda lo importante.
Lo levanto en mis brazos,
( y eso es mucho),
y le encargo luz
en las horas oscuras.
Lo intuyo elemental e infinito.


VII



Amigo poeta :
que tu alma,
tu cuerpo,
tus dudas,
tus tajos, tus soledades,
tus muertos y tus vivos,
tus horas de aceite y tu futuro,
vayan hacia el país inmemorial
que señala tus cuerdas.
Que mi boca
se pudra
si no alaba
tu precaria santidad,
tu pereza de hombre bueno,
tu salto amoroso
hacia lo obvio,
tu presencia decidida
a convencernos
a todos
que el corazón
debe tener
la altura
de una
montaña.

domingo, 2 de agosto de 2009

DOMINGO.-



Penumbra - Luis Alberto Spinetta Fuego Gris (1994)

Mejor voy a ver si puedo despertar...